Pues sí, creo que algo se está cociendo por aquí. Hace unas semanas mi mamá y yo nos fuimos de excursión a unos lugares diferentes de los habituales depatos y supas. Eran unos edificios grandes pintados de colores pastel, con preferencia rosa y azul. Dentro había unas familias muuuy diferentes a la mía.
De entrada me sorprendió que el ratio de mama-hijos fuera tan alto. En casa tengo la proporción es de 1/1. En esas casas la proporción era de 1 mamá por unos 15 niños o más...Eso sí, las habitaciones eran más grandes y vi una cosa maravillosa que me pediré en la carta de los reyes magos: un mini-váter. Porque en casa lo que tengo es un orinal portátil con volante incorporado que, aunque es molón, resulta poco práctico y ciertamente impúdico. Tengo que hacer caquita en frente de todos. No me gusta nada. Por eso no la utilizo mucho en su función "la-caca-aquí-Biel", prefiero su función "Biel-deixa-la-gibrelleta-que-no-és-un-lego".
A una de esas casas hemos ido unas cuantas veces más. A mami le hicieron un examen en japonés y creo que la suspendieron. Se quedó pillada con lo de los "cavaa" (cover) transpirables. Ni siquiera con el diccionario sabía de que le estaban hablando la pobre. Yo la ayudé como pude gritando todo el rato y moviéndome en su regazo como un loco para desviar la atención de la señora examinadora. Pero nada. Al final, ella se apuntó en una lista un montón de cosas y nos fuimos.
Después de eso, mami empezó a desplegar una actividad frenética que casi la deja sin vista. Estuvo una semana entera viendo los sitios de subhastas de internet para comprarme un "hirune setto", un set de siesta. Tiene 7 piezas. Un colchón plegable, funda para el colchón, futón, funda para el futón, almohada, funda para la almohada y una enooorme bolsa para meterlo todo dentro. Qué bonita es la inteculturalidad. Aperos japoneses para un evento españolísimo como la siesta. Después le tocó el turno a las tiendas infantiles para buscar los famosos "cover" traspirables, el babero de plástico, unas bambas... Aquí ya empecé a sospechar.
Creo que me van a casar y están reuniendo mi ajuar. No conozco a la chica que me ha tocado, quizá una de ese edificio rosa, pero lo que sí sé es que en Japón hay separación de bienes. Lo sé porque mi mamá está poniendo etiquetas con mi nombre en todas las cosas que me voy a llevar de luna de miel. Incluido el hirune setto. Está bien, porque si la chatis no me acaba de gustar ni le paso pensión ni se queda con mis "cover" transpirables.
Pero de todos modos no sé si voy a casarme. Se está bien en casita con papi y mami. Mejor me quedo de "parasaito" un tiempo más...
09/12/05 ·
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Autor: biel-satoru ·
En su cuna
Primer Natto
Ya me tocaba. Llegó con algo de retraso pero llegó. La revisión médica de los siete meses. La de tres meses mi mamá la pasó con un cinquillo pero esta...suspendió. Empiezo por el principio.
Fuimos la familia entera al pediatra por la tarde después de comer. Llegamos puntuales a la consulta del sensei. Nos descalzamos y nos pusimos las zapatillas de "escai" marrón. Mamá fue a entregar papelitos yo me quedé jugando con papá. Nos llamaron y en la primera parada del vía crucis fue donde le dieron a mamá, esa desnaturalizada occidental...
La primera parada fue la del "rinyushoku", o sea, la de comida para "dejar de mamar". Bonito nombre, porque lo que quieren es que estés pegado a la teta de tu madre tooooda tu vida. Allí nos sentaron en un pupitre y al otro lado estaba una señora japonesa delgada y sonriente que muy amablemente empezó a hablar en apache para que los "guiris" la entendieramos. Mamá, también muy amablemente, le dijo que papi era un hacha con el japonés, que hablara normal, caramba. La señora continuó en japonés para adultos preguntado si mi mamá me daba el pecho y cuántas veces al día. Respuesta: 2, mañana y noche. Y allí le cambió la cara a la señora...ay, esas occidentales, ay. Y se puso en plan paternalista-informativa. No, guapa, no. A esa edad como mínimo 4 veces al día porque si no el "baransu" (balance) es malo. ¿Qué no te sale leche, bonita?-preguntó. Sí, sale (pero yastabienqueelniñomeestádejandoenloshuesos). MMMMMmmmm (que es lo que dice un japonés para mostrar que está en profundo desacuerdo con alguien). Y entonces empezó un curso de cultura comparativa entre los hábitos alimenticios de los bebés catalanets y los japonesets porque a mi mamá, craso error, se le ocurrió decir que en Supein muchas mujeres lo hacían así...
Para no aburrir paso a resumir las conclusiones:
Spain 2- Japón 4 o más veces que se debe dar el pecho a mi tierna edad. Corolario: señoras, no trabajen, que es malo para el baransu del nene.
Spain minipimer - Japón mortero y colador como útiles culinarios esenciales para la preparación de la comida. Corolario: señoras, no trabajen que necesitarán media hora para hacer puré las patatas y las zanahoria.
Spain Plato único - Japón Plato combinado como manera de disponer la comida. Corolario: señoras, no trabajen que necesitarán hora y media para preparar los cinco plantos del que debe constar toda comida que se precie.
Spain pan -Japón arroz (okayu) como base de la alimentación del bebé. Hay que decir que la señora tuvo un amago de infarto cuando oyó que no comía arroz todos los días. Doble corolario: la señora cree que sin un plato de arroz no se puede sobrevivir y mi abuela materna cree que
todos los japoneses van estreñidos.
Spain ñam-ñam -Japón mogu-mogu como onomatopeya de aprender a masticar. Mamá agradeció especialmente el consejo de la señora diciéndole que para que pudiera hacer "mogu-mogu" no triturara demasiado la comida en esa herramienta del diablo que es el minipimer.
Spain Danonino - Japón, pero qué haces mujer dándole ese yogur! como postre y no-postre respectivamente.
Spain Fruta - Japón, pero qué haces mujer dándole tanta fruta! como merienda y no-merienda respectivamente.
Ergo:
Spain dieta mediterránea -Japón dieta japonesa. A la primera le va la frutita y lo dulce; a la segunda, no.
Mamá salió de los nervios de esa parada, a punto de estrangular a la señora y bañarla en okayu. Luego me pesaron y midieron y, oh, sorpresa, mi "baransu" era bueno...Debe de ser el okayu que de vez en cuando me da mi mamá.
Ya he ido al onsen (baño termal). Ya soy mayor y más japonés. Y todo gracias a mis papis, que me llevaron a Kawazu, en Izu. Valió la pena aguantar los atascos, el calorazo, las diferencias de opinión entre mi papi-chófer y mi mami-navigator, etc. Sólo demoramos 7 horas para cubrir los 200 km que había desde Hamamatsu. Llegamos a Kawazu por la tarde, a eso de las cuatro y sólo nos perdimos una vez para encontrar el minshuku (pensión familiar) donde nos teníamos que alojar.
Vale, era un poco cutre (alguna telaraña por aquí, algún agujero en el tatami por allá...) pero los dueños eran amables, la comida decente, y lo mejor de todo: éramos los únicos huéspedes. Teníamos toooooooooodas las piscinitas para nosotros solos. Había un par dentro y una fuera. A esas que están fuera les llaman rotemburo.
Mi madre-sargento nos ordenó a mi padre-cabo-primero y a mí-soldado-raso que nos preparáramos para subir a la azotea del minshuku, donde estaba el rotemburo. Obedecimos. Llegamos después de cambiarnos de zapatos hasta tres veces (zapatillas para dentro del minshuku-sandalias para salir fuera-sandalias para entrar dentro del rotemburo).
Allí me sacaron la ropita y el pañal. Mi padre también se sacó su ropita (él no lleva pañal). En cambio, mi madre sacó la cámara de filmar, se acercó a la bañera gigante y con un movimiento rápido y certero lanzó la ranita-termómetro. Mi mamá tiene un don especial para hacer cosas que los demás no hacen.
Pronto me dio igual. Mi papá y yo nos metimos en la bañeraza y ouuuuuuuuuu, qué bien, qué calentita estaba el agua, que kimochi ga iiiiii. Cuando mi padre tiraba de mí (me jalaba), mi culito salía a la superficie como un champiñón y me recordaba a algo pero no sé bien qué. Luego vino mi mamá a la piscinita (sin cámara y sin ranita) y estuvimos jugando un rato. Me lo pasé muy muy bien.
Esta mañana hemos vuelto a ir los tres un ratito antes de volver a casa. Mañana pienso montar una rabieta si me meten en ese charco que llaman bañera. Quiero un rotemburo. Y ya.